martes, 18 de septiembre de 2012

Caminante...


Llega un momento en la vida que necesitas parar, detenerte y pensar bien el camino que deseas tomar. Muchas veces no sabemos ni donde estamos, ni donde queremos ir y es hora de coger la brújula,  mirar todas nuestras posibilidades y sobre todo tener paciencia y ganas de empezar a andar . No nos podemos sentir culpables si no sabemos bien que camino elegir porque seguro que la mitad de personas que conocemos tampoco lo saben. Siempre se optará por una cosa u otra pero hagamos lo que hagamos no nos enorgullezcamos ni critiquemos demasiado, pues seguro que a lo largo de nuestra vida tengamos que elegir mil caminos más. Tal vez cojamos el camino equivocado, pero piensa que casi siempre se puede dar marcha atrás y rectificar

Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

1 comentario:

  1. No he podido profundizar aún en tu blog, Soraya, pero me tiene fascinado tu manera de ver la vida, en estas dos entradas que he leído.

    Piensas de una manera tan similar a mí, que mientras leo la entrada, parezco un anormal asintiendo con la cabeza.

    El verso de don Antonio Machado resume muy bien el proceder que lleva a una existencia de vivencias más o menos equilibradas. Y yo vo un poco más allá que tú. Pienso que nadie sabe a dónde va ni si el camino que camina es el correcto. Yo lo que sí sé, es que al menos, camino. Cuando llegue la meta, veré si he acertado o no. Pero lo que está claro es que aunque transite por una senda errónea, que no me llevará al destino deseado, cada paso que doy me llena de vida, de experiencia, de anécdotas que es lo que enriquece la leyenda personal de la que habla Paulo Coelho en su obra "El Alquimista".

    Otros, se quedan quietos lamentando "su desgracia" y eso es un asunto que podría dar lugar a un debate incendiario. El camino puede ser equivocado, pero eso solo lo sabremos si lo caminamos. La vida, aunque pueda parecer que todo es igual, o similar, o parecido, o llámalo como quieras, es una experiencia nueva en cada segundo que pasa. Si un amor ha fallado, el siguiente es algo nuevo, y si falla también, habrá un tercero y quién sabe. He visto muchas personas cerrarse en banda, por miedo, porque todo "es igual" y eso, es imposible de saberse si no nosatrevemos a caminar ese sendero. Si escribes un libro, y lo mandas a todas las editoriales y te lo rechaza hasta el que mendiga en la puerta, puedes parar de escribir, pero quien sabe si escribes otra novela lo que puede suceder, quizá te la vuelvan a rechazar, pero eso solo lo sabrás, si caminas ese camino. Y así, con todo en la vida.

    Afirmo que lo que hay es que perder el miedo a vivir y al fracaso. La vida es aprender de todo y la quietud, no enseña nada. La quietud es dejar pasar el tiempo sin dolor, sí, pero sin las emociones que hacen que vivir merezca la pena.

    Sobre lo de dar marcha atrás, a veces no es posible, las cosas hechas se quedan hechas, y no hay forma de cambiar nada. Sin embargo, el camino siempre avanza, hay veces que hay bifurcaciones, izquierda, derecha, por el centro, por el de arriba, por el de abajo... Y ahí sí, puedes cambiar de rumbo.

    Lo dejo ya, Soraya. Que cuando cojo carrerilla no paro. Espero que no haberte aburrido con la filosofía vital hecha en mi cabeza sin remedio. Pero te felicito por tu entrada y tu manera de pensar y de ver las cosas.

    Un besito enorme y el mejor de los días para ti.

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